domingo, 20 de diciembre de 2009

Culta lencería

La foto es una de esas maravillas que uno encuentra en facebook, en este caso ofrecida por el paradigmático Javier Jiménez, que nos dice:
La sabiduría popular explora y descubre nuevas fronteras para descubrir nuevos nichos de mercado y nuevas líneas de negocio para la comercialización, en este caso, de lencería de batalla. Lo cual no está reñido, como se puede comprobar, con el fomento de la lectura. La foto proviene de un mercadillo mexicano.
Formidable, y sin comentarios.

viernes, 18 de diciembre de 2009

miércoles, 16 de diciembre de 2009

Leer en tu móvil, campaña del Pacto Andaluz por el Libro

El Pacto Andaluz por el libro ha desarrollado una interesante inciativa de fomento de lectura en móviles. Lo que se ofrece gratuitamente son fragmentos (primeros capítulos, relatos, etc.), y la campaña, desarrollada por Dig ital Jokers y Dosdoce, va muy especialmente dirigidas hacia jóvenes. Son doce los títulos seleccionados, que podrán descargarse a través de la web del PACTO (www.pactoandaluzporellibro.com):
  1. Doce relatos de “Vivir Adrede”, de Mario Benedetti (Editorial Alfaguara)
  2. Primeros dos capítulos de “La mecánica del corazón” de Mathias Mathieu (Random House Mondadori)
  3. Primeros dos capítulos de “El nombre del viento”, de Patrick Rothfuss (Editorial Plaza & Janés)
  4. Primeros dos capítulos de “Bel”, de Care Santos (Editorial SM)
  5. Primer capítulo de “Perdona si te llamo amor”, de Federico Moccia (Editorial Planeta)
  6. Primer capítulo de “Tormenta sobre Alejandría”, de Luis Manuel Ruiz (Editorial Alfaguara)
  7. Primer capítulo de “El espíritu eterno”, de Elena Jiménez (inédito)
  8. Selección de diez “Rimas”, de Bécquer. Edición de Luis García Montero (Editorial Renacimiento)
  9. Selección de 20 “Fábulas en verso castellano”, de Samaniego (Biblioteca Virtual Cervantes)
  10. Primeros capítulos de “La isla de los espejos”, de Miguel F. Villegas (Editorial Aljibe)
  11. Selección de “Cantes flamencos”, de Antonio Machado Álvarez (Editorial Extramuros)
  12. Dos primeros capítulos de “Juanita la Larga”, de Juan Valera (Biblioteca de Andalucía)

La operativa de descargas es la siguiente:

  1. A través de la web del PACTO www.pactoandaluzporellibro.com, los lectores podrán acceder a los contenidos de la campaña.
  2. Al pinchar en la cubierta de cada uno de los doce títulos seleccionados los lectores podrán leer un breve resumen del libro, así como información sobre el autor, la editorial a la que pertenece esa obra y el contenido seleccionado para esta campaña.
  3. Para proceder a su descarga, los lectores tendrán que escribir en un recuadro su número de móvil.
  4. Existe un listado en la plataforma en el que aparecen todos los terminales de móviles compatibles para realizar la descarga sin problemas.
  5. Al cabo de unos segundos, los lectores recibirán en su móvil un SMS con un enlace a una dirección de Internet para proceder a la descarga del contenido seleccionado.
  6. En esta dirección es donde tiene lugar la descarga del contenido seleccionado.
  7. La descarga de dicho contenido es gratuita, pero puede existir un coste de conexión a Internet dependiendo del contrato que tenga el usuario con cada operadora. Recomendamos consultar a los lectores los costes de conexión de su móvil a Internet antes de proceder a la descarga.
  8. Sólo se permitirá una descarga por número de móvil.
Se procederá, además, al sorteo de 10 lotes de los 12 libros de la campaña en formato papel entre todos los usuarios que realicen una descarga en su móvil.

Interesante, sin duda, aunque echo en falta en la operativa y desarrollo de la campaña un método de participación que vincule al lector de estos fragmentos con las librerías o bibliotecas. Quizá en este punto los libreros deban y puedan realizar propuestas innovadoras para próximas campañas. Hay quienes ven con miedo estas iniciativas, y quienes las ven como oportunidades. Estemos atentos también a los datos de números de descargas que se produzcan para su análisis.

Por otro lado, y puestos a desmenuzar con espíritu positivo la iniciativa me llama la atención el limitado número de títulos ofrecidos y el condicionante de poder descargar tan sólo uno por número de móvil. En cuanto al procedimiento, puedo asegurarlo, funciona correctamente: yo ya he descargado y leído Cantes Flamencos...

"Suspiros de mi salgan
y otros que de ti saldrán,
si en el camino se encuentran,
¡Qué cosas se dirán!"

sábado, 28 de noviembre de 2009

Animando a leer: Going West


Film for NZ Book Council Produced by Colenso BBDO Animated by Andersen M Studio (Vía Libreros)

viernes, 27 de noviembre de 2009

Conversación con Ernesto Martínez, librero boliviano

Tengo la suerte de poder colaborar frecuentemente con el equipo de OBIE (Margarita Valencia, Martín Gómez y Pablo Odell). Así ocurrió durante la Feria del Libro de Bogotá y en Liber. En este último tuvimos la oportunidad de entrevistar a Ernesto Martínez (ver su blog Murmullo), gerente general de la librería Martínez Acchini, S.R.L., en La Paz, Bolivia. Me resultó muy interesante la claridad de ideas de Ernesto respecto a la relación de las librerías con la impresión bajo demanda. Estos dos vídeos, disponibles en la web de OBIEI, resumen la entrevista:


miércoles, 25 de noviembre de 2009

Protección pública para los libreros, según Lorenzo Silva

Vía CEGAL, vía EFE, leemos esta información :

En la inauguración de la Feria del Libro Digital, celebrada en el marco del III Foro Internacional de Contenidos Digitales (FICOD), el autor de "El Alquimista Impaciente" ha sostenido que el libro físico y el electrónico pueden convivir porque ambos "representan mundos muy valiosos", pero ha pedido que en la nueva era digital no se pierda la importante labor de libreros y editores.

"Mi percepción es que el libro de papel y el digital van a tener que pactar y me parece un escenario muy enriquecedor", ha apuntado Silva, quien ha dicho que la industria editorial tiene un margen para adaptarse de manera inteligente al nuevo modelo tecnológico y evitar así la "guerra" que se ha producido en otros sectores, como el de la música.

El escritor ha reconocido que los soportes actuales del libro electrónico tienen "un trecho por andar" porque son "inmaduros", "insuficientes" y no presentan tanta utilidad como otros dispositivos utilizados para la digitalización de otro tipo de contenidos digitales.

Además, "mientras que todo el mundo utiliza un teléfono móvil, no todos leen un libro como bien sabemos, y menos en algunos países como el nuestro", ha reflexionado.

Para Silva, el libro físico propicia experiencias valiosas que aún no ofrece el electrónico, incluido el apego afectivo, por lo que no cree probable que el primero pierda todo su valor y desaparezca "de la noche a la mañana".

El autor de "La Flaqueza del Bolchevique" ha dicho que es "muy difícil" que el libro físico sea sustituido por un documento digital a la hora de hacer un regalo porque es "absolutamente impersonal". "Por lo menos yo no lo haría con mi mujer, no le regalaría un PDF con el último libro de alguien", ha sostenido.

Sin embargo, el escritor es consciente de que sin duda "cabe esperar un reparto entre el libro tradicional y el electrónico" que será creciente, aunque desconoce a qué ritmo (...)

La pregunta del millón es... ¿cómo se protege públicamente a las librerías? Son varias, en mi opinión, las vías, pero podría ser especialmente eficaz definir a las librerías como espacios culturales y actuar en consecuencia, de la misma forma y con las mismas consideraciones que se pueda tener hacia otros espacios como teatros, museos, o salas de arte. Utilizo el término "espacios", por aplicar también una perspectiva urbanística: las ciudades han de tener suficientes infraestructuras y dotaciones culturales, convenientemente repartidas por su geografía (centro, barrios y periferias). ¿Llegaremos tarde a esto?

jueves, 12 de noviembre de 2009

Presentación de Si el corazón pensara, de A.R. Almodóvar


Puedes descargar la invitación aquí. El acto es público y de entrada libre.
Para conocer más sobre la obra puedes consultar nuestra entrada anterior: http://repisolibros.blogspot.com/2009/10/si-el-corazon-pensara-de-antonio.html

martes, 10 de noviembre de 2009

Recomiendan los libreros (2)

Los libreros recomiendan es un blog que nos ofrece la recomendaciones de un buen número de libreros independientes de nuestro país. La última hornada de recomendaciones es esta:

Harmattan (Alianza) de María J. Rivera

Valentín Trilles (Valencia)



Un hombre vulgar (451) de Miquel de Palol

Manuel García Iborra, El Ejido (Almería)


El frío modifica la trayectoria de los peces (Grijalbo) de Pierre Szalowski

Mª Leandra Vilches, Granollers (Barcelona)
Librería Carbó


España, aparta de mi estos premios (Páginas de espuma) de Fernando Iwasaki

Javier M. (Pamplona)


Buñuel en el laberinto de las tortugas (Astiberri) de Fermín Solís


Tomás González, Cáceres

Lo que el día debe a la noche (Destino) de Yasmina Khadra

Pepe Guerrero, Málaga

Management a través del cine (wolters Kluwer) de Javier Fernández Aguado

Jesús Manuel Pinto, Madrid

Firmin (Booket/Seix Barral) Sam Savage


Óscar Sancho, Las Rozas (Madrid)

Librería Cultura

Un mundo de mamás (Comanegra) de Marta Gómez Mata



Cristina Lopez, Madrid



Pilotos, caimanes y otras aventuras extraordinarias (RBA) de Jacinto Antón

Juan Miguel Salvador (Alcalá de Henares, Madrid)


Las noches revolucionarias (El Olivo Azul) de Nicolas-Edme Rétif

Joan Flores, Barcelona
Llibreria La Llopa


El papel de mi familia en la revolución mundial (Minúscula) de Bora Cosic


Manuel García Iborra (El Ejido, Almería)
www.libreriasintagma.com


El factor humano (Seix Barral) John Carlin


¡Cuántas gotas en la ciudad! (OQO) de Eva Montanari


Mirar al agua (Páginas de espuma) de Javier Sáez de Ibarra



Xosé Antón Pedreira, Santiago de Compostela
http://www.librariapedreira.com/

Corazón de napalm (Seix Barral) de Clara Usón


María Natividad Montaño Corral, Jerez de la Frontera
http://www.librerialunanueva.com/



viernes, 6 de noviembre de 2009

Inventar el libro, según Juan Villoro

Circula en Facebook este artículo de Juan Villoro, del que seleccionamos algunas frases pero recomendamos su lectura completa en El Malpensante. No tiene desperdicio. Me quedo especialmente con la sensación de alivio que muestra al disponer de una tecnología definitiva. También con la siguiente frase que somete muchos alegatos pro-ultratecnológicos al absurdo:Para quienes vivimos en tristes ciudades en las que se va la luz, el libro representa un motor de búsqueda que no requiere de pilas ni electricidad.

Inventar el libro
En tiempos en que los más pesimistas comienzan a especular sobre su pronta desaparición, ¿qué pasaría si volteáramos la historia y el libro impreso acabara de nacer?

¿Qué tan novedoso debe ser un invento? La importancia de un producto suele depender de su capacidad de sustituir a otro. La tecnología necesita contrastes; sus aportaciones se miden en relación con lo que había antes. El inventor es el hombre que llega después.

Lo nuevo existe en serie: es la última parte de una secuencia, requiere de algo que lo anteceda. Esto lleva a una pregunta: ¿podemos inventar hacia atrás? ¿Qué pasa si le asignamos otro orden a la historia de la técnica? (...)

Las pantallas son magníficas, pero les somos indiferentes. En cambio, los libros nos eligen o repudian.
Otras virtudes serían menos esotéricas. ¡Qué descanso disponer de una tecnología definitiva! El sistema operativo de un libro no debe ser actualizado. Su tipografía es constante. Eso sí: su mensaje cambia con el tiempo y se presta a nuevas interpretaciones.
Para quienes vivimos en tristes ciudades en las que se va la luz, el libro representa un motor de búsqueda que no requiere de pilas ni electricidad.Qué alegrías aportaría el inesperado invento del libro en una comunidad electrónica. Después de décadas de entender el conocimiento como un acervo interconectado, un sistema de redes, se descubriría la individualidad. Cada libro contiene a una persona. No se trata de un soporte indiferenciado, un depósito donde se pueden borrar o agregar textos, sino de un espacio irrepetible. Llevarse un libro de vacaciones significaría empacar a un sueco intenso o a una ceremoniosa japonesa.(...)
Las novedades deslumbran a la gente. El libro ya cambió al mundo. Si se inventara hoy, sería mejor.

jueves, 29 de octubre de 2009

Si el corazón pensara, de Antonio Rodríguez Almodóvar

Del autor hemos hablado con frecuencia en este blog. Ahora nos presenta su novela Si el corazón pensara, ambientada en esa época gris y represiva en la que nos vimos atrapados en nuestra reciente historia. El libro acaba de llegar a nuestras manos, lo leeremos convencidos, por el carácter y capacidad del autor, de que intente y consiga poner a pensar a nuestros corazones.
En palabras de Julio de la Rosa, la obra es "una bomba de relojería resbaladiza para el lector". Del mismo modo, comentó que la obra gira alrededor de "un personaje demoníaco", explicando que es "como si Quevedo y Valle Inclán, borrachos, en un Madrid galdosiano intentarán ver en un espejo cóncavo los años del hambre". En definitiva, concluyó que la novela es "un desafío para el lector" (Europa Press).
En Alianza nos cuentan de la obra: Villanueva de las Águilas va atravesando los años grises de la posguerra entre las novenas de las beatas y la represión de los vencedores. En este pueblo sevillano Currito Domínguez vive con sus hermanas de las rentas familiares y de una tienda de ultramarinos beneficiaria del estraperlo. Su rutina vital se ve interrumpida cuando llega a sus oídos que Rosa, la Culona, quien le enseñó las primeras letras, ejerce de prostituta. Curro no puede aceptarlo y decide redimirla, para lo que contará con el coadjutor de la parroquia, las autoridades locales y un número de la Guardia Civil a quien se encomienda investigar qué pasa en el prostíbulo. El agente elabora un informe detallado de las «actividades» y clientes que frecuentan la mancebía, que va pasando de mano en mano hasta llegar al gobernador civil. Las intenciones de Currito se verán trastocadas cuando dicho informe se mezcla con los expedientes destinados a su publicación en el Boletín Oficial de la Provincia. Si el corazón pensara no es una novela más de las que apuestan por la recuperación de la memoria histórica. Gracias a una prosa inusualmente rica, se adentra en los territorios de la sátira, la farsa y la tragicomedia, con la que va poniendo de relieve, a más de la crueldad, la espantosa vulgaridad del franquismo. El dominio de la tensión narrativa por parte de A. R. Almodóvar, capaz de convertir una peripecia insólita en una trama de alta tensión político-social (el caso llegará al temible cardenal Segura y al mismísimo Caudillo), hará que el lector experimente las emociones más extremas, entre la risa y el escalofrío, lo grotesco y lo sublime. Una fuerte dosis de erotismo libertario será el ingrediente secreto que acabará de armar este retablo de la injusticia, la rebeldía y la muerte, en aquella brutal reedición de la España de charanga y pandereta.
Antonio Rodríguez Almodóvar (Alcalá de Guadaira, Sevilla, 1941), es autor de una veintena de libros, entre ellos numerosos cuentos y relatos infantiles y juveniles. También es novelista, poeta, guionista de televisión y autor dramático. Ahora nos ofrece una nueva novela, editada en la prestigiosa Alianza Editorial.

miércoles, 21 de octubre de 2009

Trama & Texturas nº9

Revista trama & TEXTURAS

Manuel Ortuño y Jose Mª Barandiarán (eds.). Precio: 11,54 €

Sumario:

01_Retacada Editorial
02_Carambola: Siempre que estoy a punto de publicar un libro, Mark Twain
03_Resbalamiento:
Esta cultura en esta crisis, Pedro A. Vives
Bienvenida la crisis, Guillermo Schavelzon
Falsos dilemas, Alejandro Katz
Tres crisis en una: el periodista cultural (y 2), Esteban Hernández
De cómo la digitalización ayudará al sector editorial a llegar al territorio del gran consumo, Ana Rubín y Felipe Romero
La edición académica: de texto a libro, Federico Ibáñez Soler
04_Cuadraje: El paseo de la Consolación, Íñigo García Ureta
05_Recorte:
Un “thriller” en diez capítulos, Robert McCrum
Ser libro, Adolfo García Ortega
El verdadero avatar del libro electrónico, Javier Candeira
06_Cabaña: Libros y blogs

jueves, 8 de octubre de 2009

Saramago bloguero según Umberto Eco

Curioso personaje este Saramago. Tiene 87 años y (según dice) algunos achaques, ha ganado el premio Nobel, distinción que le permitiría no volver a producir nada porque, total, en el Panteón va a entrar en cualquier caso (el muy tacaño Harold Bloom lo ha definido como "el novelista más dotado de talento de los que siguen con vida... uno de los últimos titanes de un género en vías de extinción"), y le vemos escribiendo un blog en el que la toma con todo el mundo en general, atrayéndose polémicas y excomuniones de muchos sitios -a menudo no porque diga cosas que no deba decir, sino porque no pierde el tiempo en medir sus términos- y tal vez lo haga a propósito.

Pero ¿precisamente él? ¿Él, que cuida la puntuación hasta el extremo de hacer que desaparezca, que en su crítica moral y social no afronta jamás los problemas de frente sino que los rodea poéticamente bajo las formas de lo fantástico y lo alegórico, de modo que su lector debe poner algo de su parte para entender adónde quiere ir a parar; él, que -como en su Ceguera- hace que el lector viaje en una niebla láctea en la que ni siquiera los nombres propios, en los que tan parco es, dan una señal claramente reconocible; él, que en Ensayo sobre la lucidez efectúa una decidida elección política basándose en enigmáticas papeletas blancas? ¿Y este escritor fantasioso y metafórico viene a decirnos que Bush es de "una ignorancia abismal, de una expresión verbal confusa perennemente atraída por la irresistible tentación del puro despropósito", un cowboy que ha confundido el mundo con una manada de bueyes, un robot mal programado que confunde constantemente los mensajes que ha grabado en su interior, un mentiroso compulsivo, corifeo de todos los demás mentirosos que le han aplaudido y servido en los últimos años? ¿Y es este delicado tejedor de parábolas el que emplea palabras que no dejan lugar a la duda cuando define al propietario de la editorial que lo publica en Italia? ¿Y es ese ateo manifiesto, para quien Dios es "el silencio del universo y el hombre el grito que da sentido a ese silencio", el que saca otra vez a escena a Dios con tal de preguntarse qué pensará de Ratzinger? ¿Y quien, militante comunista (tenazmente aún), no duda en gritar que "la izquierda no tiene ni la más mísera idea del mundo en el que vive"? ¿Y quien se arriesga a una acusación de antisemitismo por haber criticado la política del Gobierno de Israel, olvidándose sin más, al sentirse tan airadamente partícipe en las desventuras palestinas, de recordar que no falta quien niegue el derecho a la existencia de Israel? Nadie tiene en cuenta, sin embargo, que cuando habla de Israel Saramago está pensando en Yahvé, "dios rencoroso y feroz", y en tal sentido no resulta más antisemita que anticristiano, dado que para cada religión intenta arreglar sus propias cuentas con Dios -que se llame como se llame en los distintos idiomas, le cae rematadamente mal-. Y que a uno le caiga mal Dios es sin duda motivo de ira furibunda contra todos aquellos que de él se sirven como escudo.

Si tuviera siempre en cuenta los pros y los contras, Saramago sabría también que hay maneras y maneras incluso en la invectiva. Cito (de memoria) a Borges que citaba (de memoria tal vez) al doctor Johnson que citaba el caso de un fulano que insultaba de esta manera a su adversario: "Señor, vuestra esposa, con el pretexto de que regenta un burdel, vende telas de contrabando". Saramago, por el contrario, no se anda con tantos cumplidos, es decir, dejándose de rodeos, en su actividad de comentarista cotidiano de la realidad que le circunda se toma la revancha de toda la vaguedad oblicua de sus fabulaciones.

Se ha hablado del ateísmo militante de Saramago. En efecto, sus polémicas no se dirigen contra Dios: una vez admitido que su "eternidad es sólo la de un eterno no ser", Saramago podría haberse quedado tranquilo. Su hastío se dirige contra las religiones (y por esa razón le atacan desde distintos frentes: negar a Dios es algo que se le concede a todo el mundo, polemizar con las religiones pone en discusión las estructuras sociales). En una ocasión, estimulado por una de las intervenciones antirreligiosas de Saramago, reflexioné sobre la célebre definición marxista según la cual la religión es el opio del pueblo. ¿Sería verdad que todas las religiones poseen esa virtus(La Repubblica, 20 de septiembre de 2001). adormecedora? Saramago ha azotado a las religiones como germen de conflictos: "Las religiones, todas sin excepción, no servirán nunca para acercar y reconciliar a los hombres; todo lo contrario, han sido y siguen siendo causa de sufrimientos inenarrables, de matanzas, de una monstruosa violencia física y espiritual que constituyen uno de los más tenebrosos capítulos de la mísera historia humana"

Saramago concluía en otra parte que "si todos fuéramos ateos, viviríamos en una sociedad más pacífica". No estoy seguro de que tenga razón, y parece como si indirectamente le hubiera contestado el papa Ratzinger en su encíclica Spe salvi, donde decía que es el ateísmo de los siglos XIX y XX el que ha provocado que "de tales premisas se hayan derivado las mayores crueldades y violaciones de la justicia".

Tal vez estuviera pensando Ratzinger en gente descreída como Lenin y Stalin, pero se olvidaba de que en las banderas nazis aparecía escrito Gott mit uns (que significa "Dios está con nosotros"), que falanges de capellanes militares bendecían los gallardetes fascistas, que se inspiraba en principios religiosísimos y se apoyaba en los Guerrilleros de Cristo Rey un culpable de tantas masacres como Francisco Franco, que religiosísimos eran los vendeanos en su lucha contra los republicanos, que católicos y protestantes se han masacrado alegremente durante años y años, que tanto los cruzados como sus enemigos estaban impulsados por motivos religiosos, que por razones religiosas se han encendido muchas hogueras, que religiosísimos son los fundamentalistas musulmanes, los terroristas de las Torres Gemelas, Osama y los talibanes, que son razones religiosas las que oponen a la India y Pakistán, y, para terminar, que fue al grito de God bless America como Bush invadió Irak.

Por todo ello se me ocurre la reflexión de que si tal vez la religión en ocasiones es o ha sido el opio del pueblo, más a menudo ha sido su cocaína. Creo que ésa es también la opinión de Saramago.

Escribo este prólogo porque creo tener una experiencia en común con el amigo Saramago, que es la de escribir libros (por un lado) y tener a mi cargo (por otro) una columna de crítica de costumbres en un semanario. Al ser este segundo tipo de escritura más claro y divulgativo que el primero, son muchos quienes me preguntan si lo que hago es trasvasar a esas breves piezas periodísticas reflexiones más ampliamente desarrolladas en los libros mayores. Qué va, contesto, es la reacción irritada, el impulso que lleva a la sátira, la estocada crítica escrita al hilo de la actualidad lo que proporciona más adelante el material para una reflexión ensayística o narrativa más extensa. Es la escritura cotidiana la que inspira las obras de mayor empeño, y no al contrario.

Y por eso yo diría que en sus breves escritos Saramago sigue alimentando su experiencia del mundo tal como desgraciadamente es, para revisarlo posteriormente con más serena distancia sub specie de moralidad poética. Y además, ¿realmente se muestra siempre tan airado este maestro de la filípica y de la catilinaria? Me da la impresión de que junto a la gente a la que odia está también la gente a la que ama, y así hallamos piezas afectuosas dedicadas a Pessoa (no es uno portugués en vano), o a Amado, a Fuentes, a Federico Mayor, a Chico Buarque de Hollanda, que nos demuestran lo poco envidioso que es este escritor y cómo sabe trazar de todos ellos delicadas y tiernas miniaturas.

Por no hablar de cuando el análisis de la actualidad roza temas (y aquí estamos de vuelta a los mayores asuntos de su narrativa) como los grandes problemas metafísicos, la realidad y la apariencia, la naturaleza de la esperanza, cómo son las cosas cuando no las estamos mirando. Y vuelve a escena el Saramago filósofo-narrador, ya no irritado sino meditabundo, e inseguro. Con todo, no nos disgusta tampoco cuando se enfurece. Resulta de lo más simpático.

miércoles, 7 de octubre de 2009

La Mediateca de Casa Árabe

Hace algunos meses tuvieron la gentileza en Casa Árabe, en Madrid, de mostrarme sus formidables instalaciones junto al Retiro. Me gustó la mediateca que proyectaban poner en marcha, con un concepto avanzado y moderno de contenidos y soportes. Ahora recibo la siguiente comunicación de inauguración:

Con motivo de la inauguración de su Mediateca, Casa Árabe organiza este Seminario Internacional, que tiene por objetivo plantear una reflexión multidisciplinar sobre la utilidad de las mediatecas como nuevos espacios de comunicación y creación en una era en que la imagen e internet rompen fronteras, establecen nuevas formas de interculturalidad y diversifican las posibilidades de creación. Expertos internacionales debatirán sobre estos temas a lo largo de tres mesas redondas que tendrán lugar los días 14 y 15 de octubre en Madrid.

La entrada al seminario solo es posible previa inscripción, que puede realizarse desde el 1 de octubre en el correo electrónico mediateca@casaarabe-ieam.es.

Consultar el programa aquí.

lunes, 5 de octubre de 2009

El oficio de Librero

Vía Libreros, blog de Roger Michelena, encontramos este interesante texto de Miguel Dalmaroni. A veces se debate sobre la inevitable desaparición de un modelo determinado de librerías, sobre tamaños, fondos y especialidades. Por encima de esto el texto de Dalmaroni se centra en la valoración del oficio de librero:

Es difícil contar como verídico algo como lo que sigue, sin humillar a un prójimo anónimo pero existente, sin parecer pedante y sin sonar nostálgico (o, peor, reaccionario): en las últimas semanas pregunté en alguna que otra librería de la ciudad, de esas que pertenecen a las consabidas cadenas multinacionales y que venden también discos compactos y películas, si tenían algo de Samuel Beckett. Me refería (como debería saberse) a uno de los narradores y dramaturgos más célebres del siglo XX, que además de activista clandestino de la Resistencia antinazi y asistente de James Joyce, fue Premio Nobel de Literatura en 1969. Los voluntariosos chicos que me atendieron se vieron obligados a pedirme que les deletreara el apellido, pero no como quién dice "¿cómo era que se escribía Beckett?", sino como quien dice "¿Bécquer?" porque cree recordar que, de ese, de ese sí recuerda -o sospecha recordar- de quién se trata. De Godot en el ángulo obscuro...

Si el comentario y la crítica de libros son géneros en desuso, uno no debería sorprenderse de que la profesión de librero también se encuentre en vías de extinción. El librero aún no del todo extinto -lector compulsivo y profesional a la vez- es una subespecie del crítico literario, o mejor: una mezcla de crítico con editor. Pero su oficio es mucho más riesgoso que el de éstos: no sólo debe convencernos de que a su juicio un libro es bueno para que lo compremos y lo leamos. Debe hacerlo de tal modo que -como un novio, un criminal o un cartero- volvamos, volvamos indefectiblemente, y volvamos por más (y, por tanto, debe evitar que volvamos con reclamos en lugar de satisfacciones).

El librero debe saber recomendar no sólo lo que le guste o quiera vender, sino lo que su cliente necesite o esté buscando: es no sólo un experto en libros sino, a la vez, en lectores. Pero al mismo tiempo, los buenos libreros saben negociar paulatina y taimadamente con las ignorancias y los candores de sus clientes menos sofisticados: son, a su manera, formadores del gusto y también, con menos pretensiones, de lo que antes se llamaba "cultura general" de las personas. Recomendar lo que necesite su cliente significa, para un buen librero, saber que hay libros que las editoriales necesitan vender pero nadie necesita leer. Por eso, por supuesto, para mí es evidente que el librero es un enemigo del mercado editorial globalizado, un mercado que apenas necesita lectores y acaricia en sueños la pesadilla imposible de un mundo repleto de compradores de libros pero vacío de lectores (un mundo de consumidores de libros idénticos al personaje que componía el pistolero Charlton Heston en The Naked Jungle, doblada como Cuando ruge la marabunta: un despiadado propietario colonialista que para terminar de decorar la residencia campestre desde donde dominaba plantaciones y servidumbres sudamericanas, había mandado comprar varias decenas de kilos de libros que, por supuesto, jamás leería).

El librero es una especie en extinción por muchas razones, pero una de ellas es sin dudas que a los accionistas de las grandes editoriales (que son apenas parte, además, de emporios de negocios de lo más diversos) les viene como anillo al dedo que los libreros se extingan. Se los reemplaza por publicistas como a los reseñistas de libros por listas de los títulos más vendidos.

Quienes encontramos en la lectura una perturbadora e irreprimible forma de la dicha, solemos ser deudores de más de un librero. Y no sólo por lo que nos dieron de leer, sino también por todo lo que -con buenas razones- evitaron que leyésemos. En mi caso, tengo en la ciudad acreedores ilustres en ese gremio: Perla Zagalski, Jorge Muiña, Jorge Boreán, entre los principales. Si alguien de entre quienes lean esta nota tiene menos de, digamos, 35 años de edad y puede agregar un nombre a esa terna, acaso no todo esté perdido. Puede que algunos de los chicos voluntariosos que atienden en las cadenas estén no aprendiendo a despachar ventas, como parece, sino a identificar y recomendar libros, a distinguir entre Jane Austen y Paul Auster, entre Beckett y Bécquer.


Miguel Dalmaroni

jueves, 17 de septiembre de 2009

El estado de Estado Crítico (4)

Poesía y vida

Biografía impura. Juan Cobos Wilkins
Fundación José Manuel Lara, 2009. ISBN: 978-84-96824-49-2. 86 páginas
. 11'90 euros

Juan Carlos Sierra

(...) Todos hemos tenido un pasado: una infancia, una adolescencia, una juventud y una madurez –dependiendo de la edad del lector- y, por encima de las diferencias generacionales, existe un poso y unas constantes que se repiten en cada una de estas etapas en la vida de cada cual. Es aquí donde Juan Cobos Wilkins pone el acento y de ahí la validez de sus poemas ahora y en el tiempo que pervivan.
(...) Si al lector le apetece echar un ojo a su propia historia y a su memoria –cualquier tiempo pasado no fue necesariamente mejor-, Biografía impura puede servirle para no saturar con demasiado edulcorante sus retratos del pasado. A veces puede incluso doler, pero en ello nos jugamos nuestra lucidez.

Un poeta llamado Roque Dalton

El turno del ofendido. Roque Dalton
Editorial Baile del Sol, 2009. Biblioteca Roque Dalton. ISBN: 978-84-92528-63-9. 176 páginas. 12 €.

Jabo H. Pizarroso

Hay poetas tan tiernos, tan extremadamente subversivos, tan categóricamente sólidos, tan irónicos como un limón en vaso largo cuajado de ron de caña tomado a las siete de la mañana en un bar de butacas invisibles y borrachos que ya no cantan, tan eminentes, tan lindos y perversos, tan linealmente sanos, tan transparentes como el agua y tan necesarios como el pan, tan hermanos del verso, tan padres del verso, tan hijos del verso, tan mujeres del verso, tan hombres del verso, tan amantes y tan putas del verso, tan ascendientes y tan descendientes, tan escaladores de montañas, tan trituradores de barrancos y tan creadores de lagos apacibles, tan gemelos de Vallejo o tan parecidos a un volcán, tan deseados cuanto más se les desconoce, tan ignorados como ignorada es la libélula que moja sus alas en la piscina multitudinaria y a la que nadie salva, tan berracos, tan hijueputas, tan envidiables, tan huevones a veces, (...)

El secreto dramático

Las heridas del viento. Humo. Arizona.
Juan Carlos Rubio. Editorial Fundamentos, 2009. ISBN: 978-84-245-1179-1. 158 páginas. 8, 65 €

Joaquín Blanes

Juan Carlos Rubio pertenece a la nueva hornada de autores dramáticos que con inteligencia y oficio están mostrando a la crítica más tradicional que sigue habiendo vida escénica en nuestro país después de Valle-Inclán, Buero Vallejo, Alonso de Santos o Sinisterra. Por supuesto no podemos hablar de una generación, porque sería incluir estilos muy diversos en una faltriquera cultural; de eso se encargará la crítica dentro de unos años. Desde luego no es lo mismo ver Caricias de Sergi Belbel, que Animales nocturnos de Juan Mayorga, aunque tengan una violencia verbal y física parecida. No creo en lo generacional, salvo por el hecho de que los autores hayan nacido en un periodo relativamente próximo y haber compartido ciertas modas culturales del momento. (....)

Después de la última noche en la Tierra.

Dissipatio humani generis. Guido Morselli
Editorial Laetoli. ISBN: 978-84-92122-11-1. 152 páginas. 15 euros
Traducción: Elena del Amo

Manuel Haro

"Para no serle del todo desconocido: soy emiliano, autodidacta, vivo solo sobre un pequeño trozo de tierra donde hago de todo, incluso el albañil; políticamente estoy en crisis, con casi ninguna esperanza de escapar”. Con estas líneas, en una carta fechada el 9 de octubre del 65, se despedía el suicida Guido Morselli (Bolonia, 1912-Varese, 1973) de Italo Calvino. (...)


Las condiciones del poeta

Nuevas cartas a un joven poeta. Joan Margarit

Barril Barral Editores. ISBN: 978-84-937136-0-7. 89 páginas. 17 euros.

Juan Carlos Sierra

Para quien está interesado en la creación poética, las Cartas a un joven poeta de Rilke son una lectura casi obligada. En ellas el autor de Elegías de Duino responde a las inquietudes y dudas poéticas de Franz Xaver Kappus en un intento, creemos, de no despachar desabridamente unos poemas probablemente de una calidad más que cuestionable. Esto sucedía a principios del siglo pasado.
En el inicio de la centuria que nos contempla otro poeta, pero esta vez español, Joan Margarit, ejerce también de exigente consejero lírico con su libro Nuevas cartas a un joven poeta, sólo que en esta ocasión ningún joven aguijoneado por las musas mueve al escritor catalán a reflexionar sobre el género, sino más bien las actuales circunstancias en las que se desenvuelve la poesía –y no necesariamente la producida por los más jóvenes-.
Es ésta, para empezar, una de las diferencias que quiere marcar Joan Margarit con respecto al casi homónimo libro de Rilke. Otra, la facilidad para publicar que en estos días ofrecen premios, concursos, certámenes, incluso revistas de ferias locales, publicaciones cofrades y hojas parroquiales. Para tratarse de un género minoritario, según los índices de lectura más fiables, sorprende la cantidad de poetas por metro cuadrado que existe –al menos, en este país-. Será, escribe Margarit, que poner en la tarjeta de visita ‘poeta’ confiere algún tipo de pedigrí social. Sin embargo, sigue argumentando Margarit, ni es bueno precipitarse en la publicación por aquello de los posteriores arrepentimientos ni el poeta debe perder el tiempo en ecos de sociedad –y menos si se trata de la sociedad literaria-. (...)

Caricaturas decoloradas

Reginald en Rusia. Saki
Navona Editorial, 2009. ISBN 978-84-92716-20-3. 128 pág. 7,50 €

Ilya U. Topper

Escribir una parodia es un arma de doble filo: la carcajada está asegurada, pero la inmortalidad no. Porque la parodia deja de entenderse cuando el original desaparece de la conciencia del público. Raros son los autores que han conseguido convertir las caricaturas en personajes de perfil propio, las situaciones ridículas en reflejos de toda la humanidad.(...)

En conjunto, uno tiene la impresión de que Saki debe ser un brillante escritor al que le han hecho el flaco favor de reeditar algunos de sus textos más flojos, más estrictamente locales y temporales. Es como si al novelista Gustav Meyrink no lo conociéramos por su inmortal Golem sino por las gracietas de su Cuerno Mágico (1913), afortunadamente nunca traducido. Es la misma época que Saki: flagelar la hipocresía de la alta sociedad (en la que se movían) era el no va más de muchos novelistas. Entonces. Hoy, si quieren descubrir a Saki, recuerden que casi todas sus obras se han editado en España en la última década. Prueben con alguna otra.

Poemas en la frontera

Primera persona: Ella. Omar Pimienta
Littera Libros. Colección Litteratos. 2009. ISBN: 978-84-613-1541-3. 64 páginas. 8 euros

Daniel Ruiz García

A veces el panorama literario actual me recuerda a una gran competición de atletismo: todos estiran músculo, entrenan hasta el desfallecimiento e incluso se atiborran de anabolizantes intentando dar con el hallazgo editorial que de una vez reviente las plusmarcas vigentes. La industria editorial es cada vez más industria y menos editorial, y la eclosión de Internet, el e-book y todo lo que se nos viene encima no ha hecho sino afilar aún más las estrategias de producción y mercadotecnia, alejando cada vez más a la industria del libro del objeto que lo ocupa. Es un hecho que el libro entendido como bien cultural, como aportación creativa o intelectual cada vez importa menos. Por eso iniciativas como la que desarrolla la Asociación Cultural Littera Villanueva cada vez resultan más escasas y, considero yo, más necesarias. (...)

lunes, 14 de septiembre de 2009

El estado de Estado Crítico (3)

¿Estilográfica o camisa de fuerza?

Pájaro a pájaro. Anne Lamott.

Editorial Ilustrae, 2009. ISBN: 978-84-936148-4-3. 19,50 Euros

Javier Mije

La afición a los libros que analizan los procesos creativos puede convertirse en un extravío pernicioso y un arma de doble filo. Derribado el mito romántico que encumbraba al artista a la categoría de genio, nos queda sólo la parte del látigo, si aceptamos la consigna de Flaubert que ponderaba que un escritor –de esa raza de artistas estoy hablando- es sobre todo alguien que se azota con él. Legítimamente, el trabajo ha sustituido al don, y la lumbalgia y la vista cansada se han demostrado las enfermedades profesionales de las Musas. Admitamos que el dolor más frecuente del creador es el dolor de cabeza. La envidia y los celos de Renard, el camismo de Juan Carlos Onetti, el asma sospechosa de Proust, la ansiedad de Kafka, el tormento, la inseguridad, los bloqueos, las biografías ofrecen a los aspirantes a escritor todo un catálogo de comportamientos neuróticos en los que contemplarse. Quizá uno pueda reconocer entre sus patologías obsesiones similares a las que sufrieron los autores a los que admira. ¿Significa esto que nos encaminamos hacia el Parnaso o hacia el vulgar frenopático?
Pájaro a pájaro es un ensayo escrito con el propósito de animar a escribir, un libro –best seller
El ensayo aborda también algunas cuestiones técnicas como la elaboración de personajes, la trama, los peligros de la abstracción –“si tienes un mensaje, pon un telegrama”-, el diálogo y todo ese farragoso proceso para escribir ficciones que es el esqueleto imprescindible de cualquier manual.

(...)

Un poeta a tres voces

Epitafio. Yannis Ritsos

Diputación de Huelva. ISBN: 978-84-8163-446-4. 117 páginas. 10 €.

Traducción de Juan José Tejero y Manuel García

Jesús Cotta

(...) Pues bien, esta edición de Ritsos sorprende gratamente por dos razones:

1. Porque no se trata de una antología para acercar al público español la obra de un poeta desconocido, sino de la edición de una obra concreta y señera que merece en la literatura europea un lugar tan destacado como Veinte poemas de amor y una canción desesperada.

2. Porque de cada uno de los veinte poemas podemos disfrutar de tres maneras distintas:

-con la reproducción de la letra griega y manuscrita de Ritsos, clara y elegante, para los conocedores del griego moderno y para los amigos de alfabetos hermosos

-con la versión fiel y elegante de Juan José Tejero

-y con la versión en verso romance de Manuel García.

No es la guerra, es el miedo

El miedo. Gabriel Chevallier
Acantilado, 2009. ISBN: 978-84-92649-02-0. 361 pág. 22 €
Traducción: José Ramón Monreal

Carolina León

Ser Gabriel Chevallier no tiene que haber sido fácil. Vivo la Primera Guerra Mundial (no olvidemos que se conocía como Gran Guerra antes de todas las que vinieron después) y escribo un documento desde mis más horribles experiencias. No lo lee (casi) nadie, y me veo obligado a editarlo casi quince años después, cuando otra guerra está en el horizonte, llamando con sus tambores; en 1939, con mi editor acordamos suspender su venta: “Cuando la guerra está ahí, a no es el momento de avisar a la gente de que se trata de una siniestra aventura de consecuencias imprevisibles”. Pero yo he escrito esta novela para que esto no vuelva a suceder, para que los muchachos de dieciocho años no quieran ir a la guerra, a “conocer el espectáculo de su tiempo”. (...)

Diagnóstico de la Gran Estafa

El capitalismo funeral. La crisis o la Tercera Guerra Mundial. Vicente Verdú
Anagrama, 2009. ISBN 9788433962935. 194 páginas. 15 euros.

Jabo H. Pizarroso

Una de las temáticas más cercanas y misteriosas desde hace un año es la "crisis económica", en la que estamos inmersos todavía, según las últimas estadísticas. Vicente Verdú, sociólogo y filósofo de la incontinencia capitalista, que ya demostró un olfato fino y un pulso de gigante con sus libros precedentes, sobre todo con La vida en el capitalismo de ficción, le hinca ahora el diente al gruyere del desasosiego económico que parece sepultarnos en este funeral con sermones larguísimos y jeveintes sin charanga, habanera, por supuesto.
(...) Tras un análisis completo con parada en los núcleos, las postrimerías y los extrarradios no económicos del fenómeno crisis, Verdú nos deja la miel en los labios acerca de un futuro positivista, a mi entender un tanto fallido como final conclusivo del libro. El rigor analítico y sólido de la tesis de todo el libro no tenía porque haber desembocado en un futurible happy end. Pero es solo el último capítulo. Totalmente perdonable para un libro con el que atravesamos este verano-posguerra en el que estamos aún. Dicen que en Setiembre empieza a remitir la cosa. Lo malo es que la crisis se cerrará en falso. Un mundo de objetos sin valor es lo que nos queda por delante. Quizá también un mundo de sujetos sin valor.

Buscando leña en el bosque Sade.

Nuestro lado oscuro: una historia de los perversos. Elisabeth Roudinesco
Anagrama, 2009
. ISBN: 9788433962850. 264 páginas. 16 €

Manolo Haro

De la perversión, sus formas, tratamiento y mutaciones a lo largo de la cultura occidental trata Nuestro lado oscuro. Una historia de los perversos de Élisabeth Roudinesco, profesora de la universidad de París-VII. El libro está estructurado en cinco capítulos (Edad Media, siglo XVIII, XIX, XX y edad posmoderna) que ofrecen un repaso tal vez algo apresurado del asunto. En la panorámica perteneciente al periodo medieval se estudian a los místicos, los autoflagelantes y, por último y con nombre propio, los crueles trabajos del asesino de campesinos Gilles de Rais, más conocido por el imaginario popular como Barba azul.

Delicatessen Zweig (y II)

Viaje al pasado. Stefan Zweig.
Acantilado, 2009. ISBN: 978-84-96834-99-6. 91 pág. 9 €

Traducción: Roberto Bravo de la Varga.

Joaquín Blanes

Hay tantas formas de enfrentarse al amor como a un acantilado. Según la manera de enfrentarnos a él variará el desenlace. No es lo mismo acercarse a un acantilado para admirar su esplendor que abordarlo para lanzarse por él hacia el abismo insondable –o tal vez tangible de unas rocas–.

Viaje al pasado es uno de esos múltiples acercamientos que tiene Stefan Zweig de aproximarse al amor, al universo sentimental y pasional de algunos de sus personajes. En la línea de la célebre e imprescindible Carta de una desconocida (altamente recomendable la versión cinematográfica que hizo Max Ophüls en 1948). El modelo confesional –bien epistolar bien declaratorio–, el amor diletante e inalcanzable y la intensa reflexión conviven en la obra del austriaco y respiran profundamente en este relato que narra el reencuentro entre dos individuos que alguna vez se amaron fogosamente y todavía creen guardar ese mismo sentimiento a pesar del tiempo y de los inconvenientes (...)

Delicatessen Zweig (I)

Mendel el de los libros. Stefan Zweig.

Acantilado, 2009. ISBN: 978-84-96834-90-3. 64 pág. 9 €

Traducción: Berta Vias Mahou.

Joaquín Blanes

Acantilado nos regala dos delicatessen del prolífico Stefan Zweig: Mendel el de los libros y Viaje al pasado. En ambas encontrarán el estilo cultivado, poético y refinado del austriaco.


Mendel el de los libros es un relato emotivo sobre la bibliofilia. Aunque el protagonista no sea más que una especie de catálogo viviente de todo lo publicado, se respira en la narración esa pasión intangible que provoca la lectura en el ser humano. Jakob Mendel es el librero o bibliotecario ideal, conoce todos los datos necesarios de cualquier publicación (autor, título, año de edición y editorial) y la fascinación que produce una persona así en un joven estudiante.

domingo, 13 de septiembre de 2009

Ecoedición en la Olavide

ECOEDICIÓN
GESTIÓN SOSTENIBLE DE LAS PUBLICACIONES

Del 21 al 25 de septiembre


viernes, 11 de septiembre de 2009

El libro como prótesis

"(...) El libro, desde mi perspectiva, es una muy exitosa prótesis que ha permitido durante siglos sustituir funciones que el cerebro es incapaz de realizar mediante los recursos naturales de que dispone. Somos incapaces de almacenar dentro del cráneo toda la información, narrativas y las sensaciones poéticas que genera la sociedad. La acumulación de la información colectiva sólo se puede realizar mediante memorias artificiales, mediante prótesis especializadas en la preservación y difusión de textos e imágenes. El libro es una de estas prótesis (...)

(...) Si el libro es una prótesis que forma parte de nuestras redes exocerebrales, no debe extrañarnos que pueda evolucionar hasta convertirse en un artefacto electrónicamente sofisticado que mantenga la sencillez original del invento pero la combine con los extraordinarios recursos de la digitalización. Debemos comprender que toda modificación de esta prótesis ha de provocar cambios profundos en nuestra conciencia, pues la conciencia no es una sustancia o un proceso oculto en las redes neuronales dentro del cráneo sino una red que se extiende por los sistemas simbólicos que –como el libro– nos sustentan como seres humanos racionales."

Roger Bartra

(Participación en la mesa sobre “Cómo y dónde leemos hoy” en el Congreso Internacional del Mundo del Libro que celebró el 75 aniversario del FCE, el 9 de septiembre de 2009.)

Leer el texto completo en Letras Libres.