martes, 9 de junio de 2009

El Cuaderno, de José Saramago

Sobre El Cuaderno, de José Saramago, leemos en la web de la editorial Alfaguara:
«Cuando en febrero de 1993 nos instalamos en Lanzarote, conservando siempre casa en Lisboa, mis cuñados María y Javier, que ya vivían allí desde hacía unos años, junto a Luis y Juanjo, recién llegados, me regalaron un cuaderno para que sirviera de registro de nuestros días canarios. Me ponían sólo una condición: que de vez en cuando los mencionara.


Nunca escribí nada en tal cuaderno, pero así, de esta manera, y no por otras vías, nacieron los Cuadernos de Lanzarote, que durante cinco años verían la luz. Hoy, sin esperarlo, me encuentro en una situación parecida. Esta vez, sin embargo, las causas motoras son Pilar, Sérgio y Javier, que se ocupan del blog. Me dijeron que habían reservado un espacio para mí en el blog y que ahí debo escribir de todo, comentarios, reflexiones, simples opiniones sobre esto o aquello, en fin, lo que sea menester y venga al caso. Mucho más disciplinado d lo que frecuentemente parezco, les respondí que sí señor, que lo haría, siempre que no me fuera exigida para este Cuaderno la asiduidad que a mí mismo me impuse en los otros. Por lo tanto, y por lo que valga, cuenten conmigo.»
JOSÉ SARAMAGO

Comenzar a leer en aquí en pdf. Puedes también visitar el blog El Cuaderno de Saramago.
Interesante también el artículo sobre El Cuaderno, y la censura que Berlusconi ha impuesto sobre él, publicado en EL PAÍS:

(...) En su último libro, Saramago arremete contra el primer ministro italiano. No se retracta, ni mucho menos. "Lo que digo de él es más o menos lo que todo el mundo piensa, a excepción de sus votantes. Decimos que la democracia es el mejor de los sistemas, y es cierto. Pero su fragilidad resulta enorme. Cuando aparece un señor así, que utiliza los peores métodos y consigue millones de votos, lo que me extraña no es que se alcen voces indignadas que protesten, sino que no se produzca un movimiento social de rechazo por el mero hecho de que arruina el prestigio de su país", asegura.

Para Saramago, el mayor riesgo de figuras como Berlusconi está en la fina línea que no deja entrever ciertos límites. "Los que existen entre sus negocios privados y la esfera pública. Alguien capaz de promover sobornos y comprar voluntades es capaz de todo. Berlusconi lo ha hecho. No se puede decir que no sea un delincuente porque no ha asesinado a nadie ni ha robado a mano armada. Existen otras muchas maneras de serlo", asegura.

Las formas del primer ministro italiano, para Saramago, exceden muchos límites. "Debe ser también la Unión Europea quien le llame la atención. Deben decirle que las suyas no son formas de comportarse en la esfera pública y que casos como el suyo van en descrédito de la política". Más ahora, en plena campaña electoral. "Un ciudadano medio europeo tiene todo el derecho a preguntarse qué Europa es esta que aplaude a un señor que se comporta con tan mala educación en las reuniones internacionales. No le han parado los pies a tiempo, y la gente, con razón, empieza a preguntarse, como Cicerón: ¿Hasta cuándo seguirá abusando de nuestra paciencia?".

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