martes, 2 de junio de 2009

Las ferias del libro y sus polémicas

Hace unos día se polemizaba sobre la posición de la feria del libro de Madrid respecto al libro electrónico. También sobre la de Cáceres y su modelo organizativo. Ayer comentaba, informalmente, en una de las terrazas/bares de la flm09, con libreros de Denia sobre su voluntad de realizar una feria en su ciudad. Hoy me encuento un contundente artículo sobre la de Bilbao. Parece que no hay feria sin conflicto.
¿En algún momento las asociaciones del sector generarán un debate sobre los diferentes modelos posibles, según poblaciones y/o distintas realidades? No he visto que en ninguno de sus congresos o jornadas se trabaje a fondo este asunto. En realidad ni a fondo ni superficialmente, casi. Y eso que las ferias se consideran, donde medianamente funcionan, una de las campañas fundamentales en el calendario anual del sector del libro.
En mi opinión una feria del libro será tal si su primer objetivo, y nunca único (dinamización y comunicación cultural, fomento de la lectura, participación ciudadana,...), sea vender libros. No confundir con un festival o programa cultural en el que los libreros o editores sean elemento decorativo.
(Véase la anterior entrada '¿Para qué sirve una Feria del Libro?')

1 comentario:

Paradigma Libro dijo...

Estamos de acuerdo contigo en que la venta no debe ser el único principio vertebrador de las ferias del libro, las organicen los libreros, los editores o ambos conjuntamente. El modelo de feria del libro hay que dinamizarlo cada año, si no quiere convertirse en un mercado de tiendas similares sin valor añadido alguno. Tanto que defendemos unos y otros el valor cultural del libro, y en ciertas ferias se presume de que lo único que interesa es la bolsa. "¡A vender a cuhillo!" podría ser el lema de la FLM de este año.