miércoles, 25 de noviembre de 2009

Protección pública para los libreros, según Lorenzo Silva

Vía CEGAL, vía EFE, leemos esta información :

En la inauguración de la Feria del Libro Digital, celebrada en el marco del III Foro Internacional de Contenidos Digitales (FICOD), el autor de "El Alquimista Impaciente" ha sostenido que el libro físico y el electrónico pueden convivir porque ambos "representan mundos muy valiosos", pero ha pedido que en la nueva era digital no se pierda la importante labor de libreros y editores.

"Mi percepción es que el libro de papel y el digital van a tener que pactar y me parece un escenario muy enriquecedor", ha apuntado Silva, quien ha dicho que la industria editorial tiene un margen para adaptarse de manera inteligente al nuevo modelo tecnológico y evitar así la "guerra" que se ha producido en otros sectores, como el de la música.

El escritor ha reconocido que los soportes actuales del libro electrónico tienen "un trecho por andar" porque son "inmaduros", "insuficientes" y no presentan tanta utilidad como otros dispositivos utilizados para la digitalización de otro tipo de contenidos digitales.

Además, "mientras que todo el mundo utiliza un teléfono móvil, no todos leen un libro como bien sabemos, y menos en algunos países como el nuestro", ha reflexionado.

Para Silva, el libro físico propicia experiencias valiosas que aún no ofrece el electrónico, incluido el apego afectivo, por lo que no cree probable que el primero pierda todo su valor y desaparezca "de la noche a la mañana".

El autor de "La Flaqueza del Bolchevique" ha dicho que es "muy difícil" que el libro físico sea sustituido por un documento digital a la hora de hacer un regalo porque es "absolutamente impersonal". "Por lo menos yo no lo haría con mi mujer, no le regalaría un PDF con el último libro de alguien", ha sostenido.

Sin embargo, el escritor es consciente de que sin duda "cabe esperar un reparto entre el libro tradicional y el electrónico" que será creciente, aunque desconoce a qué ritmo (...)

La pregunta del millón es... ¿cómo se protege públicamente a las librerías? Son varias, en mi opinión, las vías, pero podría ser especialmente eficaz definir a las librerías como espacios culturales y actuar en consecuencia, de la misma forma y con las mismas consideraciones que se pueda tener hacia otros espacios como teatros, museos, o salas de arte. Utilizo el término "espacios", por aplicar también una perspectiva urbanística: las ciudades han de tener suficientes infraestructuras y dotaciones culturales, convenientemente repartidas por su geografía (centro, barrios y periferias). ¿Llegaremos tarde a esto?

1 comentario:

HLO dijo...

El libro electrónico ha venido para quedarse ya; no sabemos siquiera en qué formato, pero habrá que convivir con él. Incluso los amantes desbocados del libro como yo pensamos que puede ser una buena forma de almacenaje de contenidos (no todos tenemos el "granero" de Alberto Manguel...), aunque supongo que seguiremos comprando libros hasta que nos pesen los párpados con espesor de mármol...
Lo que sí ha de regularse es la retribución justa de quien hace un trabajo, del escritor al librero.