martes, 15 de junio de 2010

Observando la FLM10

Terminada la FLM10 aparecen las reflexiones sobre resultados y futuro. Encontramos esta entrevista de Javier Rodríguez Marcos a Jorge Herralde, Pilar Reyes, Joaquim Palau y Jaume Vallcorba en El País, El libro resiste la tormenta, de la que destacamos estas respuestas de los editores:

Pregunta. ¿Habría que subrayar la dimensión cultural de la feria? Muchos actos se quedan vacíos.

J. H. Lo cultural es nuevo, antes ni existía. Había churrerías y casetas de venta a plazos. Eso ha mejorado mucho.

Pilar Reyes. En Bogotá la gente lamenta que no se vendan derechos de autor, pero ¿qué falta hace?

J. H. Para eso, sobra con Francfort. Últimamente han invitado a agentes a la Feria de Guadalajara, pero muchos me han dicho que más que trabajar lo que hicieron fue turismo.

Joaquim Palau. Lo bueno es enemigo de lo mejor. La Feria del Libro de Madrid está muy bien organizada y es un éxito brutal. Pedirle que sea también la máxima expresión cultural... No hay que tener complejos.

P. Herralde decía que era un oasis y la directora de la feria dijo al presentar esta edición que las ventas de libros habían caído un 10% en los dos primeros meses del año.

Jaume Vallcorba. A nosotros nos va muy bien.

J. H. Quitando a Vallcorba, la cifra es bastante acorde con la realidad. El valor refugio del libro, que se mantuvo en 2008 y 2009, empieza a agrietarse.

J. P. Va por barrios, porque el libro juvenil lleva unos años conteniendo la bajada del libro ilustrado. A veces, si te va muy bien con cuatro libros, los números te engañan.

P. R. Un librero me contó que una vez entró una señora y preguntó: "¿Tiene el libro?". Se refería al de Larsson.

J. H. Imagino que le dijo: "Señora, se lo habíamos reservado".

P. O sea, que se vende mucho pero de pocos títulos.

P. R. Lo que noto es que ahora las devoluciones ya son más rápidas. Es más impaciente el canal.

J. H. En este chaparrón universal de la crisis, los libreros se vuelven más cautos. También hay una crisis psicológica. La gente compra menos por si acaso.

P. ¿Se publica demasiado? ¿El mercado español puede asumir 70.000 títulos al año?

J. P. El editor publica los libros que le parece oportuno, es su negocio, su dinero y su riesgo. El reto no estaba solo en reducir el número de títulos, sino de tiradas. Si eres prudente en las tiradas y no agobias al librero es legítimo tener una programación ambiciosa.

P. R. Muchas veces se publica para alimentar una cuenta de facturación, pero la decisión tendría que pasar por otro lado.

J. P. No digo que haya que publicar para neutralizar las devoluciones. Se trata de racionalizar. Nosotros, que somos un grupo de seis editoriales, hemos pasado de 2008 a 2009 de 400 novedades a 280.

Por otro lado, Paradigma Libro aporta otra reflexión en su entrada FERIA DEL LIBRO DE MADRID: DESPEDIDA Y CIERRE:

(...) La cifra de caída del primer trimestre 2010 respecto a 2009 del 10% es creíble, pero con matizaciones; conociendo la opacidad del sector es muy probable que sea 4 o 5 puntos superior, al igual que los datos facilitados sobre la Feria de este año. Como elemento de juicio alternativo al oficial, comentar que algunas casetas que tienen sistemas informáticos relativamente potentes que ofrecen los siguientes datos:

  1. Un descenso diario en el número de operaciones de venta.
  2. El público compra libros en una horquilla de precios de hasta 20 euros. Por encima de este precio los libros que se venden son absolutamente minoría.
  3. El público compra un solo libro. Para operaciones de 2 o 3 libros hay que retrotraerse a hace un par de años.
  4. La compra media por cliente es un 25% inferior al año pasado.
  5. El aumento de las operaciones con tarjeta de crédito se ha disparado al alza.

Se impone, desde nuestro punto de vista, una reflexión, no sólo sobre la propia Feria, sino sobre el sector en su conjunto. La FLM no debería seguir siendo tan sólo una enorme caja registradora: editores, distribuidores y libreros muestran estos días un gran afán, lo cual es legítimo, pero en esta Feria se echa en falta una mayor proyección de otro perfil de actividades.

Hay que dinamizar la Feria haciendo que el tráfico a la misma aumente, por lo que hay que implicar mucho más al entorno escolar y urbano en la propia Feria. Nos referimos esencialmente a la propia dimensión cultural de la Feria, hoy por hoy muy floja y poco atractiva para los visitantes. Y no nos referimos al ebook, que no es el problema actual: estamos seriamente convencidos que en el momento que exista un cierto mercado, la Feria no será insensible al mismo.

El gran problema es el de pensar en futuros, pues el pan de hoy puede ser hambre mañana.

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