miércoles, 10 de noviembre de 2010

¿Crisis "psicológica" en el libro?

Interesante el artículo de Jesús Ruiz Mantilla que leemos hoy en EL PAÍS. Comienza así:
Ha llegado tarde, pero quizá por eso mismo el batacazo ha sido más contundente. Hasta agosto, el sector editorial no había notado seriamente los estragos de la crisis. Editores, libreros, distribuidores y autores capeaban el temporal sin grandes bajones de ventas, aunque con los dedos cruzados. Pero al fin llegó el verano de su descontento y las editoriales empezaron a recibir en sus almacenes la devolución masiva de ejemplares no vendidos en librerías. En un volumen que fuentes del sector no dudan de calificar de "histórico".
Y sigue...
Aunque nadie lo ha medido, lo cierto es que la respuesta de los libreros ha sido "en gran parte psicológica", dicen los editores. Se impone la reorganización del almacén. ¿La razón? Un claro bajón en las ventas que oscila entre un 7% y un 34% para algunas editoriales, según fuentes del sector y el medidor del mercado utilizado por la mayoría, el Nielsen.

"Hasta ahora, el mercado se había comportado de manera plana", afirma Armando Collazos, del Grupo Santillana. Algunos fenómenos editoriales habían salvado las cuentas. Muchos decían que el libro era un producto refugio para el ocio y que los estragos de Internet en otros sectores no afectaban dramáticamente al sector.

(...) Ignacio Toldado, encargado de compras de la cadena francesa, cree que hay razones para la preocupación -"Los editores tienen motivos para estar inquietos"-, aunque ve cierta lógica en todo esto -"Existía un desequilibrio enorme entre lo que se produce y lo que se vende. Es normal que el mercado haya ajustado las cosas"-. Sea como sea, la norma que dice que el eslabón más débil se lleva la peor parte se cumple aquí también: "La tónica es de caída sobre caída. Desde 2008 hemos sufrido un 20%. Pero este año ha afectado psicológicamente más que nunca, aunque la moral del librero es de resistencia, la crisis ha calado", admite Fernando Valverde, presidente de la Cegal, la asociación que representa al sector comerciante.

Ni siquiera la necesidad de apretarse el cinturón lo ha hecho remontar ahora, para sorpresa del sector. El mercado de bolsillo ha caído un 7%, aseguran editores y libreros. "Creíamos seriamente que el bolsillo sería un refugio para la crisis, pero no ha sido así y nos ha sorprendido. Ahí vemos claramente que hay una crisis", asegura Nuria Cabutí, de la editorial Random House.

Todos sabíamos que la crisis estaba aquí, que afectaba al sector del libro, especialmente en su parte más débil y atomizada. Entre los datos que maneja el artículo destaquemos:

- El descalabro en las librerías tradicionales es del 16%. Mientras que en las cadenas de ocio y libros sólo cae un 3% y en los supermercados suben las ventas un 1%.

Para quien desee contrastar datos e información recomendamos esta entrada de Antinomias: Atonía y decrecimiento del Comercio Interior 2009